
Sobre mí
Soy Lydia. Integro nutrición hormonal, sistema nervioso y hábitos reales para que recuperes energía, calma y un peso saludable.
No empecé en salud desde el principio. Durante años fui abogada, hasta que entendí que lo que me sostenía no era ganar juicios, sino comprender cómo funciona el cuerpo y qué necesita para estar en equilibrio. Ese giro no fue un capricho: fue dedicarme a lo que me importa y en lo que soy realmente buena.
Lo que hago (y para quién)
Acompaño a mujeres con cansancio persistente, sueño fragmentado, hambre emocional, síndrome premenstrual o transición a la peri/menopausia, problemas digestivos o ansiedad que no se calma ni con comida ni con “scroll infinito”. No pongo dietas rígidas ni soluciones exprés que duran dos semanas: construimos un proceso con ciencia, contexto y estrategias posibles, que realmente encajen en tu vida.
Mi manera de trabajar
Realismo antes que perfección
No creo en planes imposibles ni en exigencias extremas. Adaptamos cada estrategia a tu día a día para que puedas sostenerlo en el tiempo sin sentir que vives en una “dieta eterna”.
Una mirada completa
No me quedo en un único síntoma ni en un diagnóstico aislado. Conecto nutrición, sistema nervioso, hormonas y hábitos para entender el origen real de lo que te pasa.
Ciencia y contexto
Trabajo con criterio clínico, pero nunca sin tu historia personal. El cuerpo no vive en laboratorio: vive en tu contexto, y eso es lo que guía cada protocolo.
Mi filosofía
Estoy en contra de las soluciones rígidas, las dietas de castigo y los “protocolos copia y pega” que prometen mucho y al final dejan frustración. Mi compromiso es ofrecerte un acompañamiento honesto y sólido: con protocolos distintos para cada persona, pensados para tu realidad y con indicadores que miden lo que importa. No vendo magia, vendo claridad, estrategia y acompañamiento real.
Por qué confiar en mí
Porque sé lo que significa vivir con la mente acelerada, un cuerpo que no responde como quieres y la exigencia constante de hacerlo todo perfecto. También sé lo que cambia cuando dejas de luchar contra ti y empiezas a trabajar con tu biología, tus ritmos y tu contexto real. Mi forma de trabajar une ciencia y empatía, límites claros y cero rigidez. Te acompaño con criterio clínico y con respeto: sin promesas vacías, sin atajos y sin fórmulas mágicas.
Si esto resuena contigo, empezamos por lo esencial.
Ordenamos tu energía, tu descanso y tu alimentación. El resto vendrá después, paso a paso.
